«El habla tal como brota natural y espontáneamente en la conversación diaria…» Beinhauer.
Hola gente, inauguramos este blog de Carajillo de Español, con esta definición de Beinhauer sobre el lenguaje coloquial. Siempre me gusta poner el ejemplo de Picasso cuando hablo de esta forma de hablar natural y espontánea, ya que cuando Picasso dominó las reglas de la pintura, se dispuso a romperlas para crear algo nuevo, que pudiera sostener todo lo que él quería expresar. Pues los nativos hacemos lo mismo con el lenguaje coloquial, rompemos un poquito las reglas gramaticales para expandir la lengua y poder expresar mejor lo que sentimos.

Por eso, podemos decir «tengo mucho frío», claro que sí, está perfecto, pero si vienes a Málaga y te comunicas con un nativo, seguramente te dirá «estoy arrecío» (tengo mucho frío). Arreciar es un verbo que viene del latín recens (fuerte), arreciar significa aumentar la fuerza de algo, pero arrecirse significa quedarse tieso de frío, así que es mucho más exacto decir «estoy arrecío». Gracias al lenguaje coloquial, perduran también verbos que de otra manera, no se usarían, como en este caso.
Cuando usamos el registro coloquial, ya tenemos un buen nivel de la lengua, y este registro no solo incluye expresiones coloquiales, sino también gestos, formas de pedir en un bar, de saludar, etc.; que son importantes para conectar con la gente local, porque lo que más conecta es la emoción, una sonrisa, y a los nativos, creo que de cualquier país, nos encanta que una persona extranjera, nos hable en nuestra lengua más cotidiana.
Por eso, te animo a seguir aprendiendo conmigo más cositas del español coloquial, especialmente de Málaga y Andalucía, tierras llenas de arte, incluido el arte del bien hablar.
¡Hasta pronto!